La Fundación Internacional para la Libertad (FIL) llegó a la Ciudad de Panamá con el seminario Desarrollo, democracia y libertad en Iberoamérica, un encuentro que reunió a algunas de las voces políticas más influyentes de los últimos años. La cita se convirtió en un espacio clave para abrir debates sobre los desafíos que marcaban a la región, ofreciendo perspectivas que permitieron comprender el presente e intuír los rumbos que comenzaban a vislumbrarse desde enfoques frescos y necesarios.
El seminario se abrió con palabras de bienvenida a cargo de las autoridades de la Fundación FIL y la Fundación Libertad de Panamá. La jornada continuó con un primer panel dedicado a las perspectivas de la economía latinoamericana, en el que participaron Felipe Chapman, ministro de Economía y Finanzas de Panamá, y Pablo Terrazas, Jefe de Gabinete de la Presidencia Ejecutiva de CAF, bajo la moderación de Roberto Brenes. Luego tuvo lugar el panel “2026, año clave para el futuro de la región”, que reunió a voces procedentes de distintos países y trayectorias: la activista venezolana Ana Corina Sosa Machado, el economista chileno Cristián Larroulet, el ex primer ministro peruano Pedro Cateriano, el excandidato nicaragüense Juan Sebastián Chamorro y Roberto Salinas, de la Universidad de la Libertad de México. La conversación fue moderada por Daniel Córdova, del Instituto Invertir del Perú, y se centró en los desafíos políticos y electorales que se avecinaban para América Latina.
Tras una breve pausa, el encuentro retomó su marcha con el panel “Opciones liberales para Latinoamérica”, donde el empresario hondureño Massimo Mazzone expuso el caso de las Free Cities, mientras que Carlos González Ramírez presentó la propuesta “Panamá, innovar sin reformar”, en una mesa moderada por Gerardo Bongiovanni. El seminario culminó con el panel presidencial, que ofreció una mirada estratégica desde la experiencia de gobierno. En él participaron los expresidentes Iván Duque (Colombia), Guillermo Lasso (Ecuador) y Jorge Tuto Quiroga (Bolivia), bajo la moderación de Álvaro Vargas Llosa. Sus intervenciones propusieron una lectura regional de los retos democráticos contemporáneos y pusieron el broche final a una jornada orientada a pensar el futuro político y económico de Iberoamérica.



