La guerra de los espías. Por Álvaro Vargas Llosa

31 de marzo de 2018.

Parecen los tiempos de la Guerra Fría. En la última década, 17 rusos, muchos de ellos agentes o ex agentes de Inteligencia (¿se puede realmente ser un “ex” agente de inteligencia?) han muerto de forma sospechosa en el Reino Unido. Las dos última víctimas, Sergei Skripal y su hija Yulia, no han muerto pero están en estado crítico tras haber sido envenenados con un gas nervioso en la ciudad sureña de Salisbury, en Inglaterra. Londres, Europa, Estados Unidos, Canadá y Australia han reaccionado con la expulsión de unos 130 diplomáticos rusos, muchos de ellos espías encubiertos, lo que a su vez está provocando una respuesta medida por parte de Moscú.

¿Recuerdan los lectores de cierta edad los tiempos aquellos en que uno podía morir en pleno Londres si alguien misterioso le rozaba la pierna con la punta de un paraguas? Pues desde 2006, mucho tiempo después de terminada la Guerra Fría tras la caída del imperio soviético y el Muro de Berlín, pasan cosas parecidas en el Reino Unido. El caso de que en cierta forma inauguró esta nueva era de cine negro convertido en vida real en el Reino Unido fue el de Alexander Litvinenko. Conviene recordar su historia brevemente porque nos da una idea del fondo del problema..

Artículo publicado en www.latercera.com 31/03/2018. Leer artículo completo