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"Sobre el colectivo 'Directorio del BCV'" por Oscar Garcia Mendoza

 

       Algunos recordarán aquella célebre frase: "denme un millardito" dirigida por Chávez al directorio del BCV. El 20 de julio de 2005 fue publicada una reforma a la ley del BCV que permitió complacer - y con creces - la orden. A partir de allí se inició un mayor desorden en las cuentas del país. 

        Un  grupo de  profesionales  (Jesús Rojas,  Orlando Ochoa,  José Guerra y yo)  analizamos  la  reforma  y  nos  dimos  cuenta  de que al cabo de  algún tiempo la inflación  y  la  devaluación  serían devastadoras  para  la  población venezolana al cesar los controles legales existentes.

        Siendo realistas que poco podíamos hacer ante un régimen tan claramente   dictatorial    como    el    que   tenemos.   Tampoco  debíamos  permanecer   de brazos cruzados. Alguna acción teníamos que tomar.

        Lo hicimos. Estudiamos la reforma  desde el punto de vista constitucional junto  con   nuestros   abogados  Juan  Carlos  Gutierrez  y  Claudia  Valentina Mujica y decidimos interponer un recurso de nulidad ante el TSJ.

Evidentemente el caso no iba a prosperar, pero por lo menos quedarían bien claros toda una serie de argumentos.

        Coloquialmente nos iban a dar un palo, como en efecto lo hicieron, pero quedaríamos tranquilos con nosotros mismos.

        En marzo de 2007 publicamos un libro titulado "El libro en Rojo del Banco Central de Venezuela y sus consecuencias inflacionarias", donde se reúnen los documentos de la acción y la sentencia del TSJ.


        Hoy, en octubre de 2015 Venezuela padece la mayor inflación del mundo y la mayor devaluación de su moneda y quienes sufren las consecuencias son los  habitantes del país.

El directorio del BCV demandó la pasada semana en una corte de los EUA a los propietarios de la página Dolar Today por ser los instigadores (terroristas los llaman) de la caída del bolívar y las subsiguientes consecuencias para el país.

No puedo menos de asombrarme del servilismo de ese directorio. En su demanda no hay una letra de verdad, solo la clara orden de Miraflores. La responsabilidad por la devaluación y por la inflación están en el corrupto y pernicioso manejo que han hecho de los dineros de los venezolanos. Ni publican balances, ni estadísticas, no dan cuenta de sus actuaciones. Han dilapidado corruptamente la fortuna de los venezolanos. Es ese directorio un “colectivo” más de los que han azotado el país y con una mayor responsabilidad pues son más cultos.

Ahora, por no dejar, y a sabiendas de que tampoco darán los órganos jurisdiccionales la razón, intentaré una demanda contra los miembros del directorio del BCV por su actuación. Ojala otros me acompañen.